viernes 25 de julio de 2008

Conferencia a cargo del Diputado Nacional Toti Flores en Chajarí


REIVINDICANDO LA CULTURA DEL TRABAJO

En un mundo donde es difícil encontrar líderes que respalden su prédica con los hechos, Héctor “Toti” Flores es un soplo de aire fresco para una sociedad que busca reencontrarse con los valores que nos permitirán reconstruirla a partir del trabajo y su dignificación.

Un hombre que ha sabido multiplicar la esperanza entre hombres y mujeres de trabajo que recuperaron la confianza en si mismos y transformaron sus vidas a partir de un esfuerzo comunitario que se plasmó en la cooperativa La Juanita.

Toti Flores nos cuenta su experiencia para inspirar iniciativas multiplicadoras en la región.

Lugar: Club de Leones (Chajarí)
Fecha: Miércoles 30 de Julio, 20.30 horas
Moderador: Pablo de la Iglesia

Entrada Libre

Organiza:

Coalición Cívica / Unión Por Todos
Movimiento de Trabajadores Desocupados


¿Quién es Toti Flores?

Apelando fuertemente a sus convicciones y respaldado por la autoridad moral que confieren los hechos, Toti Flores se incorporó al mundo de la política en el año 2007; lo hace de la mano de la Coalición Cívica, donde ocupa un destacado rol en la Mesa de Conducción Nacional, en calidad de Diputado.

Toti Flores empezó como líder de un movimiento de desocupados, pero en lugar de construir poder a través de los planes sociales del gobierno, su agrupación fundó una cooperativa que dignifica a quienes la conforman creando un sentido de comunidad y pertenencia que transforma vidas; la cooperativa La Juanita fabrica ropa de exportación para un diseñador top, panificación con Maru Botana e imprime libros.

La Juanita no es solo una cooperativa de trabajo, sino que expande su gestión transformadora de una manera integral abarcando servicios asistenciales, educativos y comunitarios. Toti sostiene que “el trabajo debe volver a ser el centro desde donde se ordena la vida, tomando conciencia de que no basta con solucionar la propia vida, sino que hay que empezar a pensar que hay otros hermanos que están sufriendo y que, a lo mejor, con nuestra experiencia podemos acortarles el camino. Mostrar que se puede pasar de estar en la lona y ser injuriados como vagos, a lograr éxito a partir de emprendimientos conjuntos.”

A diferencia de otros piqueteros que hoy manejan presupuestos millonarios y son fuerzas de choque del gobierno, La Juanita vincula directa e indirectamente a más de 600 personas y recuperó la cultura del trabajo para aquellos a los que el desempleo había dejado sin esperanza en el 2001. “No cambia la realidad pero es un símbolo importante de que con fe, confianza y convicciones se puede transformar la realidad”

Definiciones de Toti Flores

“La salida sólo es posible con otros. Pero con otros diferentes, no solamente con los iguales. Apunta a la idea de la integración y a conceptualizar el hecho de que los desocupados no buscan integrarse a un mundo que los expulsó y los seguirá expulsando, sino a un mundo nuevo, desde relaciones sociales totalmente distintas.”

"Cuando quedé desocupado, tuve que tomar una decisión con relación a mi vida. Y construí el Movimiento de Trabajadores Desocupados en La Matanza. Fue una gran decisión y un pasaje a otras cosas impensadas. Cuando alguien me pregunta qué me hubiera gustado ser si no fuera lo que soy, yo diría estar pensando en la jubilación como trabajador metalúrgico y punto. Pero la realidad nos empuja a hacer otras cosas.”

"El objetivo primordial es llegar a la comunidad. Esta que tenemos no nos gusta, queremos otra"

sábado 19 de julio de 2008

Es tiempo de pioneros… es tiempo de transformar la política, el poder y la economía

por Pablo de la Iglesia (coalicioncivicachajari@yahoo.com.ar)
Coalición Cívica / Unión Por Todos
Chajarí - Entre Ríos

Hay realidades que no pueden seguir escondiéndose. Una de ellas es el enorme caos que está generando un modelo económico que idolatra al mercado como fuente absoluta de inspiración de la economía, y si bien aún no vislumbramos claramente una alternativa superadora, el capitalismo necesita, al menos, una dosis de sensibilidad que lo humanice.

Esta conjunción de crisis financiera, alimentaria y energética que está poniendo en jaque la gobernabilidad de muchos países es concebida por muchos pensadores como la decadencia de Occidente. Esto responde a un punto de vista limitado, pues lo que pretende asociarse a este concepto ha dejado de existir a instancias de una visión superadora que se sostiene en una conciencia planetaria que va hacia sistemas de gobierno mundializados.

Naturalmente, quienes experimentamos transiciones de paradigmas como los que ahora ocurren, nos sentimos confundidos; simultáneamente convivimos con viejas respuestas para desafíos originales y nuevas respuestas que no son comprendidas por aquellos que agotan su energía sosteniendo el viejo orden de cosas.

La interdependencia económica, social y cultural es más evidente que nunca en todos los niveles y esto conlleva la semilla de un replanteo de cosmovisión hacia un sentimiento colectivo de UNIDAD.

UNIDAD es una palabra que suena cada vez más en todos los ámbitos. Nace como una necesidad espiritual que ha ido fortaleciéndose en una búsqueda de la humanidad y ha engendrado movimientos con iniciativas trascendentes; entre ellos podemos mencionar los siguientes:

· Humanity´s Team que se promueve como “un movimiento civil por los derechos del alma”

· Alianza para la Nueva Humanidad es una iniciativa impulsada por destacados personajes del pensamiento mundial como el ex Presidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, Dr. Oscar Arias, el reconocido escritor Dr. Deepak Chopra, entre otros.

· Global Oneness Project busca explorar como la suma de pequeños esfuerzos de gestión interconectada pueden cambiar la vida de la gente.

· El Club de Budapest, una organización internacional de naturaleza informal que busca explorar nuevas formas de pensar y resolver los desafíos globales desde el reconocimiento de la UNIDAD entre la humanidad y la naturaleza.

Podríamos seguir enumerando iniciativas, pero estas son suficientes para darnos cuenta como movimientos pioneros en todo el mundo nos están mostrando el camino hacia una nueva forma de pensar y hacer desde un sentimiento cada vez más extendido como es la UNIDAD.

UNIDAD que reconoce las diferencias ¡y las celebra! UNIDAD que se expresa intercultural y desde allí nos nutre expandiendo nuestra conciencia.

Hay manifestaciones de resistencia al cambio tales como el imperialismo económico, el impulso a aumentar la producción a cualquier precio, el cierre de fronteras, los fundamentalismos religiosos… Con la adecuada perspectiva, podemos verlos como los últimos manotazos de ahogado de un sistema que no puede sobrevivir mucho tiempo más; por supuesto que duelen y resulta muy difícil acompasar el sufrimiento con una macro visión que nos permita aceptar pacíficamente la pluralidad de la crisis evolutiva que hoy nos toca.

En cualquier caso, creo que la política debe renovarse y nutrirse de estas comprensiones vitalizadotas… O mejor aún, aquellos abanderados de estos caminos pioneros deben acercarse a la política, sumar masa crítica para hacerse un lugar, y darnos la oportunidad de demostrar que las inspiraciones superadoras pueden transformarse en hechos.

Es tiempo de animarse a dejar los caminos laterales e incorporarse a las autopistas del poder para ejercerlo acorde a lo que los tiempos demandan; necesitamos esos líderes que hayan superado la absurda necesidad de luchar por la paz porque ya la albergan en su interior; necesitamos políticos que hayan reconocido la prosperidad para que le enseñen a otros a hacerlo; necesitamos que más y más personas accedan a formas integradoras de crear salud, que las comunidades accedan al poder y se gobiernen a sí mismas de formas cada vez más directas gracias a las nuevas tecnologías, que recreen su propia verdad a través de la información libre…

Un mundo que valga la pena ser vivido está al alcance de nuestras manos y tenemos que ponernos en acción para que no se nos escape; este es un desafiante tiempo de crisis y oportunidad.

Pablo de la Iglesia, Ph. D.
http://www.poreldespertar.com.ar/
http://www.poreldespertar.com/


Si compartes esta visión y participas en política, te agradecemos que nos lo cuentes enviándonos un mail a coalicioncivicachajari@yahoo.com.ar

Si aún no participas en política pero te gustaría hacerlo con un grupo humano en formación que ve las cosas de esta manera, por favor contáctanos enviándonos un mail a coalicioncivicachajari@yahoo.com.ar

viernes 11 de julio de 2008

El dolor y la esperanza de un argentino

por Pablo de la Iglesia (coalicioncivicachajari@yahoo.com.ar)
Coalición Cívica / Unión Por Todos
Chajarí - Entre Ríos

Tres crisis de alcance mundial se conjugan para pintar un panorama sombrío en los años inmediatos: crisis financiera, crisis energética y crisis alimentaria.

El panorama en Argentina podría ser favorable, permitiendo al país una situación relativamente desahogada y con posibilidad de ayudar a otros a paliar las consecuencias que, a esta altura, parecen inevitables. Lamentablemente, como no podía ser de otra manera, parece que nuestra conciencia colectiva, por alguna razón que algún “psicoterapeuta de estado” tendrá que analizar, nos vuelve adictos a las crisis recurrentes; en razón de ello, sin entender porqué, los argentinos nos encontramos ante una cuarta crisis política que, en honor a la madurez de la ciudadanía, no nos ha puesto unos contra otros en forma violenta.

Como ciudadano me encuentro agobiado por la incertidumbre que se prolonga. A título de ser realista, jamás me pinté que los tiempos que se avecinan iban a ser fáciles; aún en el mejor de los escenarios, la crisis mundial, de una u otra manera, nos va a tocar y uno termina aceptándolo.

Sin embargo cada día me levanto con la expectativa de ver que derecho civil se va a limitar o que principio constitucional se va a violar al son del himno nacional; o como la seguridad jurídica de las empresas y productores va a ser afectada y con ello la posibilidad de seguir creando empleos o riqueza; duele también ver cuando un recurso natural es entregado groseramente, socavando la dignidad de nuestra soberanía a niveles inaceptables.

Un día más se va hablar de la dignidad de los pobres. Al tratar de entender que significa eso para el partido oficialista, me encuentro que no se trata de ayudarlos a salir de la pobreza brindándoles movilidad social; más bien se trata de articular políticas de estado que trunquen al pobre en su condición, “dignificándolo” con un subsidio miserable, una atención especial de algún puntero premiando la lealtad o un paseo a Buenos Aires para asistir a un acto del matrimonio presidencial.

Y me pregunto impotente cuando llegará el día en que dignidad para los pobres se conjugue con un ingreso universal a la niñez y la vejez, hospitales públicos decentes, educación gratuita de calidad, justicia eficiente y accesible para todos, seguridad garantizada, servicios públicos adecuados y democracia realmente participativa.

Puede que el pobre muy pobre, se conforme con la noche porque nunca asistió a un amanecer; pero hay un día luminoso más allá de la mentira que tenemos obligación de mostrarles para que recuperen el impulso de los que sueñan una vida mejor y reclamen lo que les pertenece por derecho de nacimiento en una nación libre y soberana.

Hoy nos encontramos paralizados en torno al debate de las retenciones y siento que más allá de quien es el dueño de la verdad -la cual es siempre relativa-, hay mucho más en juego. Ningún gobernante tiene razón cuando no dice la verdad y ningún argumento del gobierno, sobre las retensiones o cualquier otra cosa, me resulta aceptable a esta altura; esto simplemente se debe a que el discurso está edificado sobre la mentira, la prepotencia, la antinomia, la sordera, la entrega, el populismo y la traición a la patria… y uno termina pensando que son culpables hasta que demuestren su inocencia, en una suerte de síndrome del pastorcito mentiroso, que de ninguna manera alimenta nuestra salud social que debe basarse ante todo en la confianza en las instituciones y sus representantes.

A eso hemos llegado y creo que mi sentir es el de muchos ciudadanos. A lo largo de los años de democracia he coincidido y he disentido con nuestras autoridades, pero jamás he sentido tanto descrédito por los actos de un gobierno, deseando darme cuenta que se trata de un sueño del cual voy a despertar; cuando me doy cuenta que no es un sueño, no encuentro otra salida que esperar el paso del tiempo que transcurre hasta el 2011 orando para que sea con el mínimo desazón y pronto, con la esperanza que llegue el momento de liberarnos de esta cruz.

Esto es demasiado veneno aún para un pueblo manso, sin embargo la conciencia de los ciudadanos de a pié debe estar dirigida a garantizar la paz; no podemos callar la injusticia pero debemos remarcar nuestra indignación en un estricto marco de no violencia. Perder de vista este camino puede ser desastroso; mantenernos firmes en el, alimenta la fe de un pueblo maduro que sabe que, antes o después, el gobierno tendrá que acompañarlo.

Paciencia, tolerancia y esperanza son signos que deben calificar a la verdadera inteligencia.

martes 1 de julio de 2008

Más hospitales que no curan nuestra enfermedad

por Pablo de la Iglesia
Coalición Cívica / Chajari

La promesa de construir más hospitales, como justificativo para el aumento de las retenciones, no tuvo eco en la sociedad argentina; en un contexto normal uno podría llegar a asumir que la nuestra es una sociedad insensible a las necesidades de los que menos tienen.

La realidad es mucho más compleja. No hay un solo argentino que no comparta este punto de vista con la Presidenta, más a esta altura, aún con las mejores propuestas de gobierno sobre la mesa, se ha perdido absolutamente la credibilidad y es imperioso que el Poder Ejecutivo se aleje de esta orgía de promesas rimbombantes y, como dijo Ortega y Gasset, “a las cosas”.

La autoridad de un gobernante puede imponerse con la ley, en otros casos mediante la violencia, algunos lo hacen mediante la manipulación… Se trata de soluciones transitorias que, antes o después, acaban deteriorando la autoridad si esta no está basada en la justicia.

Cuando este gobierno reprimió a los productores agropecuarios, lo hizo de acuerdo a una aceptable interpretación de la ley, hablando en términos fríos y duros por supuesto; también muchos dictadores actuaron con el convencimiento que su lectura de la ley era la correcta. Sin embargo, el pueblo en su mayoría, al servicio de quien debe estar la ley, lo interpretó como una atribución injusta y represora.

La única autoridad que debe procurar conservar un gobernante es la moral, y la pareja presidencial, junto con miles de funcionarios que se inmolaron en su propia obsecuencia, parece que la han perdido; esperemos que esto no sea un estado definitivo y que la recuperen desde la acción correcta.

A mí, como ciudadano de Chajarí (Entre Ríos), cuando escucho a la Sra. Cristina Fernández prometerme la construcción de más hospitales, pienso en el de mi ciudad. El Hospital Santa Rosa es un edificio horrible y anacrónico al cual me daría pánico entrar enfermo y me deprime siquiera rondarlo cuando estoy sano.

Es un hospital en el que las enfermeras tienen la presión alta y les sale úlcera porque las incubadoras no funcionan (por lo menos hasta hace muy poco) y tienen que estar pendientes que un bebé no se les cocine o se les congele.

Es un hospital que cuenta con un presupuesto de $60.000 y esto implica en la práctica mucho menos de $2 por habitante al mes… ¡pero mucho menos si consideramos que atiende a una gran población de la zona! ¿Es que no tiene ni un poquito de vergüenza la Señora Presidenta cuando se para en el atril y señala a algunos sectores de golpistas, egoístas y tantos otros calificativos que terminaron por agobiarnos con la vuelta de un odio y separación que los argentinos creíamos superado?

El Hospital Santa Rosa carece de profesionales suficientes que impiden, no sólo una buena atención, sino el mínimo cumplimiento de horarios que salvaguarden un trato digno a sus pacientes; el equipamiento existente es obsoleto y requiere reparaciones permanentes, según la propia directora del nosocomio, María Fernanda Lalosa.

Admitamos que el problema no es solo de presupuesto y que es necesario que también la medicina ponga las barbas en remojo, ya que se ha vuelto cara e ineficiente; sería bueno que los legisladores terminen pronto con las retenciones y empiecen a mirar a Europa para ver como han ido incorporando las terapias naturales a su sistema de Seguridad Social con el objeto de reducir costos y disponer de un sistema de salud que, no solo se limite a administrar enfermedad, sino también a crear salud. Esta es una canción que, antes o después, con buenos o malos presupuestos, va a tener que empezar a sonar.

En fin, un país no se construye con palabras bonitas y buenos diagnósticos; tampoco se construye generando divisiones y sacando patotas a la calle. Se construye con amor, procurando conciliar los intereses de todos, estando conciente que una mayoría elige a nuestros presidentes para que arbitren para el bien de la completitud del pueblo.

El equilibrio no se encuentra mirándose al espejo, sino escuchando el corazón y teniendo el coraje de seguir su mandamiento; esto requiere valentía de verdad y se manifiesta en gestos como saber pedir perdón con hechos, saber perdonar, aprender de los errores, escuchar a todos y actuar con integridad.

Sra. Presidenta, el propósito de la vida es ser feliz y el único camino para lograrlo es vivir con integridad, ese punto de equilibrio donde todas las voces internas confluyen en un punto; por favor aprenda a escucharlas y le garantizo que se convertirá en una mujer feliz y su gobierno acabará siendo el mejor de la historia.

Noticias

Archivo del blog